El Registro Civil explicó que a esa edad las huellas dactilares ya permiten una identificación biométrica confiable y permanente.
En Ecuador, niñas y niños registran por primera vez sus huellas dactilares en la cédula de identidad a partir de los siete años.
Antes de esa edad, el documento incluye los datos personales y la fotografía del menor. Sin embargo, las huellas todavía no presentan la definición necesaria para una identificación biométrica confiable.
Según el Registro Civil, desde los siete años las crestas papilares de los dedos son más nítidas. Esto permite asignar un código dactilar permanente, que acompañará a cada ciudadano durante toda su vida.
¿Cuándo se realiza el registro?
La captura de huellas se efectúa cuando el menor cumple siete años y obtiene su cédula por primera vez o realiza una renovación.
Durante el trámite, un dactiloscopista verifica la calidad de las huellas y registra el código dactilar definitivo. Este reemplaza al registro temporal utilizado durante la primera infancia.

El director general del Registro Civil, Ottón Rivadeneira, explicó que el procedimiento responde a criterios científicos y técnicos. Además, señaló que permite garantizar una identificación precisa.
Una medida para reforzar la identidad
Las huellas dactilares son únicas, permanentes e inmutables. Por esta razón, se consideran uno de los mecanismos de identificación más seguros.
Su incorporación permite comprobar la identidad de cada persona y reforzar la autenticidad de la cédula.
El Registro Civil indicó que este proceso busca proteger el derecho a la identidad y mejorar la seguridad de los documentos de niñas, niños y ciudadanos en general.











