El fin del bloqueo está a la vuelta de la esquina. Donald Trump anunció este lunes 15 de junio que el Estrecho de Ormuz, el paso marítimo más estratégico del mundo para el comercio de petróleo, estará «completamente abierto» el viernes, apenas días después de cerrar un acuerdo de paz con Irán que puso fin a meses de guerra en Medio Oriente.
«Los barcos están empezando a salir» y «el viernes estará completamente abierto», aseguró Trump. El mandatario adelantó además que el texto completo del pacto podría publicarse «después del viernes», el mismo día fijado para la ceremonia de firma en Ginebra.
El anuncio llegó ante Macron y en pleno G7
Las declaraciones se produjeron al inicio de una reunión bilateral entre Trump y el presidente francés, Emmanuel Macron, en la ciudad de Evian, Francia, donde arrancó la cumbre de tres días del Grupo de los Siete (G7), el bloque de las grandes economías industrializadas del mundo.
El G7 lleva semanas esperando la reapertura del paso, que mueve aproximadamente el 80% del petróleo que sale del Medio Oriente y cuyo cierre provocó tensiones en los mercados energéticos globales y disparó el precio del crudo.
Francia ofreció una misión naval: Trump dijo que no necesita «mucha ayuda»
En la reunión, Macron reiteró la oferta de Francia y el Reino Unido de liderar una misión naval internacional para garantizar la seguridad en el Estrecho de Ormuz durante y después de la reapertura. Trump, sin embargo, fue directo: «No creo que necesitemos mucha ayuda» para reabrir el paso.
Aunque dejó la puerta entreabierta: «No creo que sea una mala idea tener uno o dos barcos de algunos países. Su país sería muy adecuado para eso, porque nunca se sabe».
Macron, por su parte, subrayó que la oferta refleja «la voluntad de ayudar» de Europa, independientemente de si finalmente es requerida.
Por qué el Estrecho de Ormuz es tan crítico
El Estrecho de Ormuz es un angosto canal marítimo situado entre Irán y la península arábiga. Por él transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido en todo el mundo, lo que lo convierte en uno de los puntos más estratégicos del planeta para el suministro energético global. Su bloqueo desde el inicio de la guerra provocó tensiones en los mercados internacionales y contribuyó al alza en los precios del combustible.











