La importancia del ejercicio físico va mucho más allá de la hora en que decides entrenar. La pregunta de si es mejor entrenar al amanecer o al caer el sol ha dividido a deportistas y aficionados. Sin embargo, estudios recientes en biología del ejercicio sugieren que el «horario perfecto» depende estrictamente de los objetivos personales. Ejercicio físico para perder peso, ganar fuerza o mejorar la salud cardiovascular.

La mañana: El aliado para la pérdida de peso y la disciplina
Para quienes buscan reducir medidas, la ciencia parece inclinarse por las primeras horas del día. Investigaciones destacan que el ejercicio matutino, especialmente en ayunas, puede potenciar la quema de grasa debido a la activación del metabolismo y los picos naturales de cortisol y hormona del crecimiento. Otro beneficio clave es la regulación del apetito, ya que la actividad física temprana reduce el apetito de alimentos poco saludables. Además, el ejercicio físico por la mañana ayuda a establecer buenos hábitos.

En la tarde: Rendimiento máximo y ganancia muscular
Si la meta es el rendimiento atlético o el aumento de masa muscular el horario de 17:00 y las 20:00 horas es ideal. En este horario, la temperatura corporal alcanza su punto máximo y la fuerza muscular.
Estudio señalan que la resistencia y la toma de oxígeno son más eficientes por la tarde. Además, los niveles de glucosa en la sangre suelen estar más estables tras las comidas del día, proporcionando el «combustible» necesario para entrenamientos de alta intensidad. El ejercicio físico practicado en este momento favorece la ganancia muscular.

Salud cardiovascular y presión arterial
Para las personas con hipertensión, el horario vespertino también ofrece ventajas específicas. Investigaciones sugieren que el ejercicio realizado por la tarde puede ayudar a disminuir la tensión arterial de forma más efectiva. No obstante, los especialistas advierten que entrenar horas de dormir podría interferir con la conciliación del sueño, ya que el sistema nervioso aun esta activo. Es más, el ejercicio físico contribuye a una presión arterial saludable.

A pesar de los beneficios específicos de cada franja, los científicos coinciden en un punto fundamental: el mejor horario es aquel que tú puedas mantener con constancia.
Especialistas en fisiología explican que cada persona tiene una predisposición genética que la hace más. Si eres una persona nocturna y fuerzas un entrenamiento a muy temprana hora puede resultar en un rendimiento pobre y mayor riesgo de lesiones. Por último, mantener una rutina de ejercicio físico es la clave para obtener resultados.












