Ciencia y tecnología

El dilema de ChatGPT-5: ¿Un paso adelante o un tropezón para OpenAI?

El lanzamiento de ChatGPT-5 estaba llamado a ser el siguiente gran hito en el mundo de la inteligencia artificial. Pero para una parte importante de la comunidad de usuarios, el resultado ha sido una mezcla de decepción y frustración. A pesar de las promesas de un modelo más avanzado, las redes sociales y foros se han llenado de quejas sobre lo que muchos describen como un “cambio de personalidad”.

El «cambio de personalidad» que enfureció a la comunidad

Desde su lanzamiento, los usuarios han notado una diferencia radical en la interacción con el nuevo modelo. Mientras que las versiones anteriores, en particular ChatGPT-4o, eran elogiadas por su tono empático, creativo y conversacional, el nuevo modelo es percibido como frío, robótico y distante.

Este cambio de estilo ha afectado no solo a quienes usaban la herramienta para tareas creativas, sino también a aquellos que la utilizaban para apoyo emocional o para mantener una conversación fluida. La calidad de la interacción, un pilar fundamental de la experiencia de usuario, ha disminuido considerablemente según los testimonios.

Errores inesperados de ChatGPT-5: de alucinaciones a «Word Salad»

Uno de los principales objetivos de cualquier nueva versión de IA es reducir las «alucinaciones» (la capacidad de inventar datos). Sin embargo, con ChatGPT-5 ha ocurrido lo contrario. Los usuarios reportan un aumento de errores en matemáticas, problemas de lógica y, lo que es aún más extraño, la generación de frases que carecen de sentid. Un fenómeno que la comunidad ha bautizado como «word salad«.

Estos fallos, que contradicen las expectativas de un modelo más potente, han puesto en tela de juicio la fiabilidad de la herramienta. Especialmente para tareas críticas o que requieren precisión.

La respuesta de OpenAI: Un reconocimiento inusual

Ante la avalancha de críticas, la propia empresa se vio obligada a actuar. Sam Altman, CEO de OpenAI, ha reconocido públicamente que hubo fallos en el lanzamiento que hacían que el modelo «pareciera mucho más tonto» de lo que era. Esta admisión es un gesto poco común en el sector tecnológico y subraya la gravedad de la situación.

Como respuesta directa a la indignación de los usuarios de pago (Plus), OpenAI tomó una decisión drástica: restauró el acceso al modelo anterior (ChatGPT-4o). De esa manera, permitió a los suscriptores elegir la versión que prefieran. Esta medida, si bien no soluciona los problemas de ChatGPT-5, demuestra que la compañía está escuchando a su base de usuarios y busca mitigar el descontento.

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