Apenas días después de que los grandes nombres de la inteligencia artificial se reunieran con Trump para firmar un pacto de autorregulación, el Pentágono dio un paso más: anunció un proyecto que convierte a la IA en pieza central del futuro militar de Estados Unidos, y trae de vuelta a Elon Musk al gobierno.
El regreso de Musk
Se llama Proyecto Meridian, y marca el retorno del multimillonario a la administración Trump, después de su salida en mayo de 2025 como jefe del polémico Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE). Musk será ahora asesor nuevamente, y uno de los responsables de un estudio sobre el futuro de la guerra y las armas que Estados Unidos deberá desarrollar.
«Una iniciativa liderada por las mejores mentes»
El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, presentó el proyecto el miércoles en la base militar de Quantico, describiéndolo como «una iniciativa liderada por las mejores mentes de Estados Unidos para estudiar el futuro de la guerra». Y agregó: «Estamos aprovechando una fuente única de ventaja estadounidense, una que nuestros adversarios no tienen: nuestros innovadores, nuestros altos dirigentes y nuestros tecnólogos».
Un nuevo comando para la guerra robótica
El programa incluye seis medidas, entre ellas la creación de un nuevo Comando dedicado a la guerra autónoma y robótica, que se desarrollará mediante el llamado Proyecto Agincourt. Hegseth defendió la necesidad de combinar armamento convencional de alta tecnología con grandes cantidades de robots autónomos y drones de bajo costo, citando como ejemplo las lecciones de la guerra en Ucrania, donde los drones se convirtieron en una herramienta central del combate.
¿Quién acompaña a Musk?
El magnate copresidirá el proyecto junto a Palmer Luckey, cofundador de la empresa de tecnología de defensa Anduril Industries, y Newt Gingrich, expresidente republicano de la Cámara de Representantes, de 83 años. El equipo también incluirá líderes del sector privado, además de expertos en innovación, academia y políticas públicas, seleccionados personalmente.

El plazo: 120 días
Hegseth ordenó que las conclusiones del Proyecto Meridian estén completadas y presentadas en un plazo máximo de 120 días.











