Una escena que pocos imaginaban. El Papa León XIV cambió, aunque sea por unos minutos, el papamóvil por un Ferrari eléctrico. El encuentro se dio este martes 26 de mayo en los jardines de su residencia de descanso en Castel Gandolfo, en Roma, donde los directivos de la marca italiana le presentaron al pontífice el «Ferrari Luce», el primer vehículo totalmente eléctrico de la histórica firma automotriz.
Cara a cara con el primer Ferrari eléctrico
La delegación estuvo encabezada por el presidente de Ferrari, John Elkann, y el consejero delegado Benedetto Vigna, quienes mostraron el nuevo modelo al líder de la Iglesia Católica durante una reunión privada.
León XIV no se limitó a una mirada protocolaria. Revisó el vehículo de cerca, abrió las puertas, preguntó por la velocidad máxima y decidió sentarse al volante. Las imágenes lo muestran con gafas, atento a los detalles técnicos del nuevo modelo deportivo.
«Un inmenso honor», dijo el presidente de Ferrari
John Elkann calificó el encuentro con el Papa como un «inmenso honor» y destacó el «valor simbólico» de la reunión para el futuro de los trabajadores de la empresa. Como gesto, le entregó al pontífice el volante del vehículo deportivo.
Las características del Ferrari Luce
El Ferrari Luce no es un auto cualquiera. Supera los 310 km/h, desarrolla una potencia combinada de 1.050 caballos y acelera de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos. Con estas cifras, Ferrari busca demostrar que la transición hacia la movilidad eléctrica no implica renunciar a las prestaciones deportivas que han hecho de la marca un ícono italiano.
También se lo mostraron al presidente de Italia
El mismo día, la firma de Maranello presentó el modelo al presidente de Italia, Sergio Mattarella. Una doble jornada de exhibición que muestra la apuesta de Ferrari por marcar terreno en la era eléctrica con el respaldo simbólico de las máximas autoridades italianas y del Vaticano.











