La influencer, Kim Kardashian, no busca engrosar sus cuentas bancarias, pero sí exige un cierre definitivo para la peor noche de su vida. Mediante una audiencia civil celebrada este lunes en la capital francesa, los abogados de la empresaria formalizaron un reclamo legal sumamente inusual.
La estrella de la telerrealidad solicita la compensación simbólica de un euro por daños y perjuicios a la famosa banda de delincuentes sexagenarios que la amordazó y robó a punta de pistola en 2016.
Esta demanda civil representa el último movimiento estratégico de la hija de Kris Jenner para sepultar el caso. Previamente, en mayo de 2025, la justicia penal francesa dictó sentencias bastante clementes para los implicados debido a sus delicados estados de salud y avanzada edad, un factor que impidió que el cerebro de la banda pisara la cárcel.
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10 millones de euros en una noche de terror
El traumático episodio ocurrió el 3 de octubre de 2016, coincidiendo con la Semana de la Moda de París. En aquella madrugada, el grupo criminal ingresó al exclusivo apartamento donde se hospedaba la celebridad. De inmediato, los delincuentes la ataron, la amordazaron en el baño y le sustrajeron joyas valoradas en 10 millones de euros. Entre las piezas robadas destacaba su espectacular anillo de compromiso de 19 quilates, un obsequio de su ahora exesposo Kanye West, valorado en cuatro millones de dólares.
Durante el juicio penal de 2025, Kardashian relató el profundo daño psicológico que arrastra desde entonces. La empresaria confesó que, al ver el arma apuntando a su cabeza, pensó que la violarían y asesinarían. Por consiguiente, el trauma transformó por completo su rutina, al punto de requerir múltiples guardaespaldas en su habitación solo para poder conciliar el sueño. De todo el botín, la policía únicamente logró recuperar una gargantilla que los asaltantes dejaron caer mientras escapaban en bicicleta.

Los ladrones que esquivaron la prisión
Aoumar Aït Khedache, considerado el cerebro de la «banda de los abuelos», recibió la mayor condena penal: tres años de cárcel. Sin embargo, el tribunal suspendió su ingreso a prisión porque padece de sordera y es casi mudo. Asimismo, el paso del tiempo desmanteló al resto del grupo; uno de los asaltantes falleció a los pocos días de escuchar la sentencia y otro se libró del encierro por padecer la enfermedad de Alzhéimer.
Aunque el juez penal admitió el daño causado, justificó las penas leves argumentando que no hubo agresiones físicas directas. A pesar de la tibieza del fallo, Kardashian aceptó las disculpas públicas de Khedache y se mostró satisfecha con que la ley los declarara culpables de secuestro y robo en banda organizada.
Reclamos millonarios
Mientras Kim Kardashian y su estilista se conforman con el pago simbólico de un euro, las otras víctimas del atraco exigen compensaciones drásticas. El caso más llamativo es el de Abderrahmane Ouatiki, el recepcionista del hotel Pourtalès. El trabajador, a quien los investigadores interrogaron inicialmente como posible cómplice, exige 550.000 euros tras alegar que el estrés postraumático destruyó su carrera profesional de forma definitiva.
Del mismo modo, la administración del lujoso establecimiento Pourtalès —un recinto exclusivo que se alquila por plantas completas a huéspedes adinerados— reclama 100.000 euros por el severo desprestigio que sufrió su imagen a nivel mundial. El tribunal civil de París analizará todas las peticiones económicas y comunicará la sentencia definitiva el próximo 15 de septiembre.
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