Un equipo de arqueólogos exhumó este martes una osamenta humana de casi 3.000 años de antigüedad en la periferia oeste de San Salvador, informó el Ministerio de Cultura de El Salvador. El entierro fue localizado el pasado 2 de julio en un centro arqueológico de Antiguo Cuscatlán, un distrito del área metropolitana.
Una vasija con forma de tortuga marina
La cavidad donde se encontraban los restos contenía además una pequeña vasija de cerámica estilo Usulután, con forma de tortuga marina, y restos de ramas de yuca preservados bajo capas de ceniza volcánica de distintas épocas. Los restos estaban bocabajo y serán sometidos a pruebas de radiocarbono para determinar con precisión su antigüedad, además de un análisis de ADN para establecer el sexo de la persona.
Posible vínculo con un sitio de sacrificios humanos
Según las autoridades, en la zona podrían existir restos similares a los del sitio arqueológico de Chalchuapa, al oeste del país, donde en los años 70 se hallaron 33 individuos considerados la evidencia más temprana de sacrificio humano en la región mesoamericana. La extracción actual fue liderada por el arqueólogo Carlos Flores Manzano, candidato doctoral de la Universidad de Yale.











