El Gobierno de Francia despachó un cargamento de 44 toneladas de asistencia humanitaria hacia Venezuela, con el objetivo de mitigar la emergencia provocada por los destructivos sismos del pasado 24 de junio. Este desastre natural ha dejado un saldo trágico que ya supera los 3.500 fallecidos, según los informes oficiales más recientes de las autoridades locales.
Por consiguiente, el Ministerio de Europa y Asuntos Exteriores francés coordinó este operativo de emergencia desde el territorio ultramarino de Guadalupe. La carga contiene 38 toneladas de insumos esenciales como refugios temporales, lámparas solares y kits de higiene, los cuales recibirá la Cruz Roja Venezolana con el respaldo de la Federación Internacional de la Cruz Roja para su inmediata distribución.
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Cooperación social y despliegue de rescatistas
Además del cargamento principal, la organización no gubernamental Cáritas Venezuela recibirá otras 6 toneladas de suministros alimentarios y artículos de primera necesidad. Esta donación en particular fue posible gracias a la generosidad y recolección de los habitantes de la isla de Martinica, quienes se sumaron de manera voluntaria para apoyar a las familias damnificadas.
Previamente a este envío masivo, el país europeo ya había mostrado su respaldo en el terreno de la catástrofe. Un contingente de 85 rescatistas franceses trabajó intensamente en la búsqueda y remoción de escombros en las zonas afectadas. Estas labores que concluyeron el pasado 4 de julio en estrecha colaboración con los equipos de emergencia venezolanos.

La ONU evalúa el terreno para coordinar la reconstrucción
Por otra parte, la respuesta global ante la tragedia sumó un nuevo actor clave esta semana. El secretario general adjunto de la OCHA, Tom Fletcher, arribó a Venezuela para reunirse con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez. Juntos diseñaron una estrategia de atención integral permanente para las miles de familias que lo perdieron todo.
Fiel a su compromiso diplomático, el gobierno liderado por el canciller de Francia, Jean-Noël Barrot, reafirmó su profunda hermandad con la nación sudamericana. De este modo, las delegaciones internacionales y los organismos de Naciones Unidas centran ahora sus esfuerzos en optimizar la logística de distribución, asegurando que los recursos lleguen con rapidez a los sectores más vulnerables de la población.











