Un insólito caso de suplantación de identidad conmociona a la opinión pública en Brasil. Amanda Maria Souza de Oliveira, una mujer de 37 años, recibió una condena por los delitos de fraude e identidad falsa luego de engañar a una familia que la acogió durante 14 meses bajo la idea de que albergaban a una niña de 12 años.

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Un engaño sostenido con biberones y cambio de voz
Para mantener la mentira, la acusada adoptó comportamientos infantiles extremos como tomar leche en biberón, usar chupete y comunicarse con un tono de voz agudo. Asimismo, la mujer justificaba su apariencia física adulta inventando que sufrió maltratos en la infancia y que le administraron hormonas por fuerza.
La trama comenzó cuando la mujer contactó a un grupo de apoyo a menores vulnerables. Por consiguiente, un pastor de una iglesia local promovió su contacto con la familia receptora. La integraron bajo el nombre de «Gabriel» y asumieron la totalidad de sus gastos médicos, alimenticios y de vivienda.

Revelación de la verdad y sanción del tribunal
Sin embargo, el montaje colapsó cuando los allegados notaron graves incoherencias en su testimonio. De igual manera, las investigaciones policiales revelaron que la mujer replicó este mismo patrón de conducta en diversas zonas del país durante al menos 15 años.
Finalmente, el Tribunal de Justicia de Santa Catarina le dictó una condena de un año, seis meses y diez días de prisión, sumado a más de cuatro meses de detención en régimen semiabierto. Aunque la defensa alegó que la acusada actuó por necesidad emocional y supervivencia, la justicia concluyó que existió un perjuicio económico y un profundo impacto psicológico para las víctimas.
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