En las últimas horas, una fuerte balacera a las afueras de Kansas dejó un saldo de nueve personas heridas, generando una enorme preocupación logística de cara al torneo internacional. El incidente ocurrió a escasos 18 kilómetros del hotel donde se hospedará la Selección Argentina.
Por fortuna, la delegación liderada por Lionel Scaloni no se encontraba en el lugar al momento del altercado. La Albiceleste permanecía en Texas tras vencer 2 a 0 a Honduras en su reciente compromiso amistoso. Sin embargo, los vigentes campeones del mundo tienen programado regresar pronto al Hotel Origin, ubicado en el área metropolitana de Kansas, para encarar su último duelo de preparación ante Islandia y afinar los detalles del debut mundialista contra Argelia.
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Tensión entre las delegaciones internacionales
Además del combinado sudamericano, el incidente salpica a otros gigantes del fútbol mundial. El tiroteo se registró a solo ocho kilómetros del complejo deportivo Swope Soccer Village, el sitio elegido por la Selección de Inglaterra para establecer su base de operaciones. Actualmente, el equipo británico afina los últimos detalles de su preparación en el estado de Florida, por lo que tampoco presenció el peligroso altercado.
Hasta el momento, los cuerpos policiales locales no han reportado personas detenidas ni han esclarecido las causas que originaron las detonaciones. A pesar de la falta de respuestas claras, la situación ha encendido las alarmas debido a que la zona albergará también a los planteles de Países Bajos y Argelia, el primer rival del grupo argentino.
Refuerzo en los anillos de seguridad
Como consecuencia directa de este hecho de violencia, las fuerzas de orden público actuaron con rapidez para garantizar la tranquilidad de las delegaciones. En este sentido, las autoridades locales confirmaron que blindarán los hoteles y centros de entrenamiento de todos los equipos que hagan base en las inmediaciones de Kansas.
A partir de ahora, los comités organizadores mantendrán un monitoreo constante para evitar que este tipo de sucesos empañen la fiesta del fútbol. Mientras tanto, el cuerpo técnico argentino espera que el despliegue policial extra devuelva la calma de cara al arranque de la cita mundialista.
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