Funcionarios de inteligencia occidental advirtieron que el presidente ruso, Vladimir Putin, se prepara para escalar su guerra contra Ucrania. Además, intensificará los ataques híbridos contra los aliados europeos de Kiev, según reveló este viernes 18 de septiembre el diario británico The Telegraph.
«Preparativos administrativos» para una movilización
De acuerdo con fuentes de inteligencia citadas por el medio, Rusia estaría realizando «preparativos administrativos para hacer posible» una eventual movilización militar. Aunque los funcionarios matizaron que no la consideran el escenario más probable. «Algún tipo de movilización es posible, pero no creemos que sea lo más probable que ocurra», señaló una de las fuentes.
El objetivo podría no ser solo Ucrania
Los oficiales advirtieron que, de ordenarse una movilización, su propósito podría estar enfocado tanto en Ucrania como en Europa. Esto permitiría a Moscú desplegar fuerzas en nuevas bases a lo largo de su frontera occidental con la OTAN.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, había mencionado previamente que Moscú planeaba llamar a filas a unos 300.000 soldados adicionales. Sin embargo, la inteligencia occidental pone en duda esa cifra, al considerar que el ejército ruso «no tiene el equipamiento» para dotar a tantos reclutas.
Europa se blinda ante la amenaza híbrida
Líderes europeos alertaron que la guerra híbrida del Kremlin contra Occidente probablemente se intensifique. Por ello, el presidente francés, Emmanuel Macron, ordenó un plan para proteger la infraestructura crítica y la industria de defensa del país frente a posibles sabotajes. El primer ministro polaco, Donald Tusk, advirtió que Rusia planearía ataques con misiles contra países que apoyan a Ucrania. Además, los presentarían como «accidentales» para poner a prueba la solidaridad de la OTAN.
Dudas sobre la presencia militar de EE.UU. en Europa
Las advertencias coinciden con reportes de que Estados Unidos evalúa un retiro importante de tropas del continente. Según trascendió, el Pentágono estudiaría retirar hasta 25.000 soldados, además de aeronaves, buques y armamento. Esto reaviva las dudas sobre la cohesión de la Alianza Atlántica en un momento de máxima tensión.
Un escenario de riesgo creciente
Evaluaciones previas de inteligencia estadounidense ya habían advertido que Putin podría intentar poner a prueba la determinación de la OTAN mediante un ataque limitado contra un país aliado —desde un ciberataque hasta una pequeña incursión—. Prestaron especial atención a los países bálticos o Polonia. Esta semana, además, EE.UU. atribuyó a los servicios de inteligencia rusos un dron cargado de explosivos hallado en un aeropuerto de Alemania.











