Las alertas climáticas suben de tono. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), agencia de la ONU, confirmó este viernes 3 de julio que el fenómeno de El Niño evolucionará rápidamente en los próximos meses hasta convertirse en un «episodio fuerte», lo que aumentará la probabilidad de fenómenos extremos en todo el planeta como olas de calor, sequías y lluvias intensas que podrían provocar desastres naturales.
«Se intensificará rápidamente»
«Ya se observan condiciones características de un episodio de El Niño, y se prevé que se intensifiquen rápidamente hasta convertirse en un episodio fuerte», declaró la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en el boletín climático estacional. Según la agencia, esto «aumentará las probabilidades de sequías y lluvias intensas, así como el riesgo de olas de calor terrestres y marinas en muchas regiones del mundo».
¿Un «súper El Niño»?
El calentamiento de las aguas del Pacífico ecuatorial central y oriental se acelerará entre julio y septiembre, dando lugar a un episodio fuerte con anomalías de temperatura superficial del mar superiores a los 2 °C, suficientes para ser considerado un «súper El Niño», como se le conoce informalmente. Sería similar a los registrados en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016. El fenómeno alcanzaría el nivel 3 en una escala de 4 y seguiría fortaleciéndose entre septiembre y noviembre.
En la región, Perú ya tomó medidas y declaró en estado de emergencia a casi 800 municipios ante el «peligro inminente» de lluvias intensas.
Un planeta cada vez más caliente
El último episodio de El Niño, ocurrido entre 2023 y 2024, convirtió esos años en los dos más cálidos jamás registrados en el mundo. La OMM prevé que las temperaturas superen la media en casi todas las áreas pobladas fuera de las regiones polares, con más precipitaciones de lo normal en el centro y este del Pacífico, y lluvias por debajo de lo habitual en el noroeste de Sudamérica, el Caribe y parte de Centroamérica.











