La artista falleció «en paz» en su casa de Nashville, según confirmó su familia. Deja un legado de más de 3.000 canciones, 49 álbumes y 11 premios Grammy, tras cancelar shows meses atrás por problemas de salud.
Dolly Parton, considerada la reina indiscutida de la música country, falleció este martes 25 de agosto de 2026 en su casa de Nashville, Tennessee, a los 80 años, según confirmó un comunicado de su familia. La artista murió «en paz», rodeada de los suyos.
El anuncio de su sobrino
La noticia se dio a conocer a través de un video publicado en la cuenta de Instagram de la propia artista por su sobrino, Bryan Seaver, hijo de su hermana Cassie Parton. «Hoy estoy representando a las familias Parton y Owens para anunciar el fallecimiento de mi tía», dijo Seaver, quien recordó que Dolly le pidió hace años que fuera él quien diera la noticia. La familia se despidió con un pequeño servicio privado.
De la pobreza en Tennessee a ícono mundial
Parton pasó de una infancia humilde, en las montañas del este de Tennessee, a convertirse en una estrella de Hollywood y en uno de los íconos más queridos de la cultura estadounidense. En una carrera de más de medio siglo, compuso más de 3.000 canciones, publicó 49 álbumes y ganó 11 premios Grammy.

Las canciones que marcaron generaciones
Entre sus mayores éxitos están «Jolene», «I Will Always Love You» —regrabada por Whitney Houston años después—, «9 to 5», himno para trabajadoras de todo el mundo, y «Islands in the Stream», su famoso dueto con Kenny Rogers. También escribió «Coat of Many Colors», una emotiva oda a su madre.
Problemas de salud que ya preocupaban
Su muerte llegó meses después de que, en mayo de 2026, cancelara sorpresivamente un espectáculo en Las Vegas, revelando que llevaba varios años en tratamiento por cálculos renales. «Mi sistema inmunológico y digestivo se desequilibraron por completo en los últimos dos o tres años», había explicado entonces, con la esperanza de recuperarse pronto.
Una vida marcada también por el amor y la filantropía
Parton quedó viuda en marzo de 2025, tras la muerte de su esposo Carl Thomas Dean, con quien estuvo casada 60 años. Además de su música, la artista destinó gran parte de su fortuna a causas filantrópicas, fundando un programa de bibliotecas que ha donado más de 300 millones de libros a niños de todo el mundo.











