Ya no es una probabilidad: es un hecho. El fenómeno de El Niño empezó a desarrollarse oficialmente, según anunció este jueves 11 de junio de 2026 la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), la agencia encargada de monitorear este evento climático que en Ecuador puede provocar serios efectos.
El Servicio Meteorológico de la NOAA confirmó que El Niño ya se formó en el Pacífico tropical y emitió un aviso oficial. Además, prevé que el fenómeno se intensifique hasta alcanzar un nivel moderado o fuerte a finales de 2026.
63% de probabilidad de un Niño «muy fuerte»
Los meteorólogos pronostican una probabilidad del 63% de que la temperatura de la superficie del mar supere los 2,0 °C en la región del Pacífico monitoreada. Si se cruza ese umbral, la NOAA clasifica el fenómeno como «muy fuerte».
La agencia declara oficialmente la formación de El Niño cuando las temperaturas en el Pacífico ecuatorial superan en 0,5 °C el promedio durante varios meses consecutivos.
Lo que ya advertía la OMM
El anuncio confirma lo que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) adelantó a inicios de junio, cuando elevó al 80% la probabilidad de que El Niño se desarrollara antes de agosto, con la predicción de un episodio «al menos moderado, e incluso fuerte».
El Niño es un fenómeno climático natural que eleva las temperaturas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y provoca cambios a escala mundial en los vientos y los patrones de lluvias.
El impacto en Ecuador: 17 provincias en alerta amarilla
En Ecuador, 17 de las 24 provincias se encuentran en alerta amarilla por el fenómeno, y la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos emitió lineamientos para que los gobiernos locales elaboren sus planes de acción.
De acuerdo con los registros históricos, el país podría enfrentar dos escenarios durante El Niño: cambios en los patrones de lluvias, con inundaciones en la Costa, y sequías con déficit hídrico en otras regiones.











