El toque de queda decretado por el Gobierno en nueve provincias y cuatro cantones del país finalizó oficialmente a las 05:00 de este lunes 18 de mayo de 2026, tras 15 días de restricciones y controles de seguridad.
La medida comenzó el 3 de mayo y limitó la circulación nocturna entre las 23:00 y las 05:00. Durante ese periodo, policías y militares realizaron operativos en zonas consideradas de alta conflictividad.
Según las autoridades, alrededor de 3.422 personas fueron detenidas durante los controles. De ese total, 717 estarían presuntamente vinculadas a grupos de delincuencia organizada.
Las autoridades también reportaron el decomiso de 366 armas, la incautación de 2,51 toneladas de droga y 47.914 galones de combustible. Además, se recuperaron 97 vehículos y 158 motocicletas reportadas como robadas.
En la última jornada del toque de queda, las Fuerzas Armadas y la Policía reforzaron los operativos en varias ciudades del país. En Quito, los controles se concentraron en sectores como la Plaza Artigas.
En el Suburbio de Guayaquil, cerca de 200 militares participaron en intervenciones para revisar armas, municiones y explosivos. Las acciones también incluyeron el uso de drones de largo alcance para vigilancia aérea.
El ministro del Interior, John Reimberg, descartó una extensión del toque de queda y confirmó que la restricción terminaría la madrugada del lunes. Sin embargo, el estado de excepción seguirá vigente hasta finales de mayo.
La medida se aplicó en Guayas, Manabí, Santa Elena, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas, Santo Domingo de los Tsáchilas y Sucumbíos. También rigió en los cantones La Maná, Las Naves, Echeandía y La Troncal.
En estas jurisdicciones continuarán suspendidos los derechos relacionados con la inviolabilidad de domicilio y la inviolabilidad de correspondencia, mientras dure el estado de excepción.
Aunque la libre circulación nocturna quedó habilitada desde este lunes, las autoridades indicaron que los controles de seguridad continuarán en puntos estratégicos. El objetivo será mantener la vigilancia en sectores con alta incidencia delictiva.
Las intervenciones estarán enfocadas en combatir delitos como el tráfico de armas, el microtráfico, las extorsiones y otras actividades vinculadas al crimen organizado.











