La guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá escaló a un nuevo nivel. El presidente Donald Trump firmó este lunes 20 de julio un decreto que impone un arancel del 50% a la mayoría de los productos canadienses, una de las medidas comerciales más severas aplicadas contra un socio del tratado norteamericano.
Qué queda dentro y qué queda fuera
El decreto entrará en vigor en 30 días y contempla excepciones para sectores estratégicos: energía, potasa, minerales críticos y pescado. Además, la medida castiga con un 40% adicional el transbordo de mercancías canadienses a través de terceros países, una práctica que Washington busca cerrar para evitar que se eluda el arancel.
Del humo de los incendios a las barreras comerciales
Días antes de la firma, Trump había amenazado con la medida responsabilizando a Canadá por el humo de los incendios forestales que afectó la calidad del aire en el norte de Estados Unidos. Sin embargo, al momento de oficializarla, la Casa Blanca cambió el argumento y la justificó por barreras al comercio de lácteos, aranceles agrícolas e impuestos digitales aplicados por Ottawa.
La respuesta de Canadá
El primer ministro Mark Carney denunció que la decisión constituye una violación del T-MEC, el tratado comercial que rige entre Estados Unidos, México y Canadá, y sostuvo que su país únicamente igualó medidas que Washington ya había aplicado previamente.











