La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) intervino una distribuidora en la ciudad de Cuenca, provincia del Azuay, donde decomisó 1.256 dispositivos médicos de uso odontológico irregulares y procedió a la clausura del establecimiento por incumplimiento de la normativa sanitaria vigente.
De los productos intervenidos, 38 se encontraban caducados y el resto no contaba con registro sanitario, lo que representa un riesgo potencial para la salud de los pacientes. Como medida inmediata, la totalidad de los dispositivos fue inmovilizada para evitar su comercialización, mientras se ejecutan las acciones administrativas correspondientes.
El uso de dispositivos odontológicos caducados o sin registro sanitario puede provocar infecciones, eventos adversos, fallas en su funcionamiento o resultados ineficaces en los tratamientos, lo que podría agravar las condiciones de salud de los pacientes o retrasar su recuperación.
ARCSA reiteró su compromiso de proteger la salud ciudadana mediante el fortalecimiento de los controles sanitarios y exhortó a los establecimientos a cumplir estrictamente con la normativa vigente para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los productos que comercializan.
La agencia recordó a la población adquirir dispositivos médicos únicamente en establecimientos autorizados, y verificar que cuenten con registro sanitario, así como su estado y fecha de caducidad.











