¿Siente que se despierta cansado a pesar de haber dormido? ¿Lo primero y lo último que ven sus ojos en el día es la pantalla de su celular? Si la respuesta es sí, es probable que sea parte del creciente número de ecuatorianos que padece cansancio digital.

Con una exposición digital que supera el 80% de la jornada laboral usando plataformas como WhatsApp, ha hecho que casi desaparezca la diferencia entre la productividad y la saturación mental. Lo que inició como una solución de agilidad comunicativa hoy amenaza con convertirse en un factor de saturación mental constante.
¿Qué es y por qué nos afecta tanto?
El cansancio digital no es solo ardor en los ojos. Es un estado de agotamiento mental derivado de la sobre exposición a las pantallas. En Ecuador, la cultura de la inmediatez «donde se espera que un empleado responda mensajes fuera de horario laboral o que los amigos interactúen en redes sociales 24/7» ha creado un cerebro que nunca se «apaga» y esto afecta nuestro cerebro ya que no está diseñado evolutivamente para el ritmo de la era digital.
Síntomas: Más allá del dolor de cabeza
El cuerpo y la mente envían señales claras que a menudo ignoramos o confundimos con estrés común. estos pueden ser algunos de los síntomas.
- Físicos: Sequedad ocular, dolores cervicales (por la postura al mirar el celular o computador) y alteraciones del sueño.
- Emocionales: Irritabilidad, ansiedad cuando no hay señal, y una sensación de desmotivación conocida como fatiga emocional.
- Cognitivos: Dificultad para concentrarse en tareas largas y problemas de memoria a corto plazo.
¿Y cómo recuperar el control?

Salir del cansancio digital no implica botar el teléfono, sino reaprender a usarlo. Especialistas en bienestar digital recomiendan estas estrategias para aplicar desde hoy:
1. Para evitar la fatiga visual: Cada 20 minutos, levante la vista de la pantalla y mire un objeto que este a 6 metros de distancia durante 20 segundos. Esto «resetea» el enfoque ocular.
2. Establezca «Zonas Libres de Tecnología» Acuerde en casa que ciertos espacios son sagrados. Por ejemplo: «En la mesa no hay celulares». Esto no solo descansa el cerebro, sino que reconecta a las familias ecuatorianas durante las comidas.
3. Higiene del sueño rigurosa La luz azul de las pantallas engaña al cerebro haciéndole creer que es de día. Dejar el celular fuera de la habitación o al menos lejos de la cama 60 minutos antes de dormir. Compre un reloj despertador tradicional si es necesario.
4. Desactive las notificaciones ¿Realmente es necesario saber al instante que alguien le dio ‘like’ a la foto? Mantenga activas solo las notificaciones de llamadas o mensajes urgentes. El resto puede esperar a que usted decida entrar a la aplicación.
5. El «modo oscuro» Un truco efectivo es configurar la pantalla del celular en ese modo. Al eliminar los colores brillantes, el dispositivo se vuelve menos estimulante y adictivo para el cerebro, reduciendo las ganas de hacer scroll.
El cansancio digital es reversible. La clave está en recordar que la tecnología debe ser una herramienta que nos sirve a nosotros, y no un amo al que servimos las 24 horas del día.











