Ecuador formalizó este martes 5 de mayo su adhesión a la Declaración de Río de Janeiro sobre Confianza y Cooperación Regulatoria, un acuerdo regional que busca mejorar la calidad de las regulaciones y facilitar el comercio, la inversión y la innovación.
La incorporación se realizó a través de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa), durante el Annual Summit Fifarma, encuentro de la Federación Latinoamericana de la Industria Farmacéutica que se desarrolla en Brasilia.
Un acuerdo para normas más claras y eficientes
La Declaración de Río de Janeiro plantea una hoja de ruta para que los países trabajen de forma coordinada en materia regulatoria. Esto significa que las agencias sanitarias podrán compartir experiencias, alinear procesos y reducir barreras innecesarias. El objetivo es contar con reglas más claras, eficientes y transparentes.
Ecuador se suma a países como Brasil, Chile, Colombia, Cuba, México, Paraguay y Panamá, que ya forman parte de esta iniciativa regional.

Arcsa trabajará con agencias de alta vigilancia sanitaria
El director ejecutivo de Arcsa, Daniel Sánchez Procel, suscribió el documento de entendimiento con Leandro Pinheiro, director-presidente de la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa).
La cooperación estará enfocada en medicamentos y dispositivos médicos. También busca fortalecer las garantías sobre la calidad, seguridad y eficacia de estos productos. Uno de los puntos principales será el intercambio de información sobre registros sanitarios, farmacovigilancia y decisiones de control posterior.
Capacitación e intercambio de conocimiento
El acuerdo también contempla espacios de capacitación técnica entre las agencias participantes. Estas actividades permitirán conocer de cerca los sistemas regulatorios de otros países, sus normativas y sus procesos de control sanitario.
Con esta adhesión, Arcsa busca optimizar sus procesos y fortalecer la cooperación internacional para mejorar la vigilancia sanitaria en el país.











