El presidente electo de Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, anunció este martes 21 de julio que Medellín tendrá una oficina del Escudo de las Américas, la alianza de países liderada por Donald Trump contra el narcotráfico.
Una ciudad marcada por el narco
«Aquí en Medellín está la cabeza de la serpiente del narcotráfico y del crimen organizado», declaró De la Espriella, quien asumirá el poder el 7 de agosto. La ciudad fue bastión del capo Pablo Escobar entre los años 80 y 90, y según el mandatario electo, herederos de su imperio criminal aún operan allí, aliados con mafias internacionales.
Colombia había quedado fuera de la iniciativa
Colombia fue excluida en marzo de la creación del Escudo de las Américas por los constantes choques entre el saliente Gustavo Petro y Trump. Actualmente, 16 aliados de Washington, como Argentina, Ecuador y El Salvador, forman parte de la alianza, aunque países clave como México y Brasil aún no se han sumado.
Un giro hacia Washington
De la Espriella ganó el balotaje en junio con la promesa de combatir a cárteles y guerrillas mediante bombardeos, además de construir megacárceles y reanudar la fumigación aérea de cultivos de coca. Su acercamiento a Estados Unidos marca un giro frente al enfriamiento diplomático que vivió el país bajo Petro, a quien Washington llegó a sancionar financieramente.











