El mundo del espectáculo despide hoy a una de sus figuras más queridas y versátiles. El actor Robert Carradine, recordado mundialmente por su papel como Sam McGuire en la serie de Disney Channel Lizzie McGuire y por la icónica comedia La venganza de los nerds, falleció a los 71 años.
Así lo confirmó su familia a través de un emotivo comunicado, donde revelaron detalles íntimos sobre la batalla personal que libró el artista durante casi dos décadas.

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Un faro de luz frente a la adversidad
Más allá de su éxito en la pantalla, la familia de Carradine decidió romper el silencio sobre la causa detrás de su partida. Según explicaron, el actor luchó valientemente contra el trastorno bipolar durante 20 años. En consecuencia, sus seres queridos esperan que su historia ayude a eliminar el estigma que rodea a las enfermedades mentales.
«En un mundo que puede parecer oscuro, Bobby siempre fue un faro de luz«, expresó su familia. Por su parte, su hermano, el también actor Keith Carradine, enfatizó que no existe vergüenza alguna en admitir este tipo de padecimientos. «Fue una enfermedad que pudo más que él, y quiero celebrarlo por su lucha y por su hermosa alma», declaró conmovido.
Hollywood llora su partida: El homenaje de Hilary Duff
La noticia generó una ola de reacciones inmediatas, especialmente entre el elenco de la serie que lo consagró ante el público juvenil. Hilary Duff, quien interpretó a su hija en la ficción, compartió un desgarrador mensaje en Instagram: «Esta duele. Es muy difícil enfrentar esta realidad sobre un viejo amigo«. Además, Duff lamentó profundamente saber que «Bobby» estaba sufriendo en silencio.
De igual manera, Jake Thomas, su hijo en la serie, lo describió como uno de los tipos más geniales y excéntricos que conoció jamás. Estas palabras refuerzan la imagen de un hombre pragmático y divertido que dejó una huella imborrable en el set de grabación.

Un legado de amor familiar
Finalmente, su hija Ever Carradine dedicó una publicación especial para recordar al hombre detrás de la cámara. La joven actriz destacó la normalidad que su padre le brindó a pesar de la fama, así como su apoyo incondicional en cada paso de su vida. «Sabía que mi papá me amaba en lo más profundo de mis huesos», escribió en sus redes sociales.
Robert Carradine deja tras de sí una carrera que abarcó desde el género western en The Long Riders hasta la comedia de culto, consolidándose como un talento genuino que, sobre todas las cosas, priorizó el amor por los suyos.
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