La noche de este jueves, un cohete New Glenn de la empresa Blue Origin explotó por completo mientras los ingenieros realizaban un ensayo de encendido de motores en la plataforma de lanzamiento de Cabo Cañaveral. El aparatoso incidente generó una onda expansiva que sacudió los hogares cercanos y produjo una gigantesca bola de fuego.
A pesar de la espectacularidad de las imágenes, la compañía aeroespacial confirmó en la red social X que localizaron a todo el personal de la plataforma y no reportaron ningún herido. Asimismo, los cuerpos de emergencia locales aseguraron a la población que el estallido no provocó fugas de gases tóxicos.

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Jeff Bezos reacciona ante el «duro día» de su compañía
Por medio de un breve comunicado, Blue Origin calificó el evento como una «anomalía durante la prueba de encendido» y prometió actualizaciones conforme avance la investigación técnica. Minutos después, el propio magnate Jeff Bezos rompió el silencio en sus redes sociales para enviar un mensaje de resiliencia a su equipo de trabajo.
«Todo el personal está contabilizado y a salvo. Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy duro, pero reconstruiremos lo que necesite ser reconstruido y volveremos a volar. Vale la pena», sentenció el multimillonario estadounidense.
Conviene subrayar que este coloso espacial permanecía en tierra desde el pasado mes de abril. En realidad, el New Glenn —bautizado así en honor a John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra— apenas registraba tres vuelos en su historial desde su debut oficial en 2025.
Millonarias pérdidas en la guerra del internet satelital
Por otra parte, los planes comerciales de la firma sufrieron un duro revés logístico. Los técnicos de la empresa cargaban combustible al cohete con el fin de prepararlo para su cuarta misión oficial. El objetivo consistía en poner en órbita 48 satélites para el servicio de internet Leo de Amazon. Afortunadamente, ninguna de las costosas antenas se encontraba a bordo de la nave al momento de la detonación.
Ante la gravedad de los hechos, las reacciones políticas no se hicieron esperar. El congresista por Florida, Mike Haridopolos, informó que mantiene comunicación directa con el administrador de la NASA para evaluar los daños materiales.
¿Peligra la futura base humana en la Luna?
Por desgracia, este accidente representa un preocupante obstáculo para el calendario espacial de los Estados Unidos. Hace apenas unos días, el administrador Isaacman había anunciado que Blue Origin lideraría la histórica misión ‘Moon Base 1’ antes de finalizar 2026, enviando el módulo robótico Blue Moon al polo sur del satélite natural.
Dicho proyecto forma parte de la estrategia de la NASA para construir la primera colonia humana permanente en la Luna durante la próxima década. Por consiguiente, los ingenieros de Jeff Bezos deberán trabajar a contrarreloj para identificar el origen del fallo, reconstruir la plataforma dañada y demostrar la fiabilidad de sus naves si desean mantener el millonario respaldo del gobierno estadounidense en la nueva carrera espacial.
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