El balance del terremoto que sacudió Filipinas no para de crecer. Las autoridades del país asiático elevaron este miércoles 10 de junio a 45 los fallecidos y a 17 los desaparecidos tras el potente sismo de magnitud 7,8 que el lunes golpeó la isla sureña de Mindanao, mientras las labores de búsqueda y rescate continúan en las zonas más afectadas.
Según el último reporte del Consejo Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMC), otras 630 personas resultaron heridas y cerca de 200.000 ciudadanos se han visto afectados por el seísmo, que dejó sin suministro eléctrico ni acceso a agua potable a varias provincias del sur del archipiélago filipino.
Casi 8.000 viviendas dañadas y miles en refugios
Datos del Departamento de Bienestar Social de Filipinas estiman que 197.750 personas resultaron afectadas en Mindanao, la segunda isla más grande del país. 7.866 casas sufrieron daños, de las cuales 1.596 quedaron completamente destruidas, obligando a miles de familias a buscar cobijo en refugios temporales desplegados por las autoridades.
Las pérdidas en infraestructura se estiman, de forma preliminar, en 562 millones de pesos filipinos, equivalentes a unos 9,1 millones de dólares. Edificios gubernamentales, viviendas, carreteras y puentes han quedado dañados por el potente temblor.
2.000 réplicas en 48 horas
Al sismo principal le siguieron alrededor de 2.000 réplicas en las últimas 48 horas, con magnitudes que oscilaron entre 1,3 y 6,4, según registros de la agencia local de sismología Philvocs. El sismo se produjo a las 07:37 hora local del lunes (23:37 GMT del domingo) a unos 24 kilómetros al suroeste de la isla filipina de Burias.
Alerta de tsunami: olas de hasta 1,48 metros
Tras el terremoto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología emitió una alerta de tsunami para varias zonas costeras del sur del país. Las estaciones de monitoreo confirmaron olas de hasta 1,48 metros en Kiamba (Sarangani), 0,84 metros en Kalamansig (Sultan Kudarat) y 0,48 metros en Maasim, antes de que la advertencia fuera cancelada.
Marcos Jr. en la zona y estado de calamidad declarado
El presidente filipino Ferdinand Marcos Jr. se desplazó a la zona afectada y ordenó a las agencias públicas dar prioridad a la evaluación de hospitales y centros de salud, para garantizar la seguridad de los pacientes que necesiten atención inmediata. Las autoridades declararon estado de calamidad en General Santos, una de las ciudades más golpeadas.
Manny Pacquiao se suma con donaciones
El boxeador filipino Manny Pacquiao, de 47 años y oriundo de Mindanao, anunció este miércoles una campaña de donaciones para ayudar a las víctimas. El púgil, que compitió por la Presidencia de Filipinas en 2022, pidió donativos a través de su fundación, que recibirá transferencias por múltiples vías, incluyendo criptomonedas.
«Mi corazón se rompe por la gente de mi ciudad y por toda Mindanao. Este devastador terremoto se ha cobrado vidas, destruido hogares y sacudido a una comunidad que me lo ha dado todo», expresó Pacquiao en su cuenta de Instagram, en referencia a General Santos, la ciudad donde se formó como boxeador profesional en los años 90.
Filipinas, en el Anillo de Fuego
Las labores de emergencia continúan en comunidades aisladas por derrumbes de carreteras, puentes y deslizamientos de tierra, mientras equipos de rescate y protección civil distribuyen ayuda humanitaria a miles de familias desplazadas.
Filipinas se encuentra en el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las regiones con mayor actividad sísmica y volcánica del mundo, donde se registran miles de terremotos cada año.











