De acuerdo con los registros oficiales de la Oficina Federal de Prisiones (BOP), Sean «Diddy» Combs abandonará la cárcel el próximo 23 de febrero de 2028. Esta actualización le permitirá al rapero de 56 años recuperar su libertad casi dos meses antes de lo que estimaban las autoridades.
Efectivamente, el rapero cumple una sentencia tras recibir una condena en julio de 2025 por dos cargos de transporte con fines de prostitución. En un principio, el tribunal fijó su fecha de salida para el 8 de mayo de 2028; sin embargo, el cronograma de liberación ha sufrido constantes alteraciones debido a su comportamiento tras las rejas. De hecho, la dirección de la cárcel llegó a extender el castigo hasta junio de 2028 debido a presuntas violaciones de los reglamentos internos.
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Los motivos detrás del sorpresivo beneficio carcelario
Por consiguiente, muchos se preguntan cómo logró el productor musical este recorte en su tiempo de reclusión. Aunque la Oficina Federal de Prisiones evitó ofrecer comentarios específicos a los medios sobre este caso, la legislación estadounidense contempla varios beneficios. Por lo tanto, Combs se ha beneficiado de los créditos por buena conducta y de los programas de rehabilitación impulsados por la ley First Step Act.
Actualmente, el empresario musical cumple su pena en el Centro Correccional Federal Fort Dix, en Nueva Jersey. Su abogada, Teny Geragos, solicitó este traslado argumentando que el centro ofrece mejores condiciones para tratar el abuso de sustancias.
Antes del veredicto, el propio «Diddy» envió una carta al juez asegurando que se encontraba completamente sobrio por primera vez en 25 años y que lideraba programas de mentoría para ayudar a otros presos.
Polémicas tras las rejas y batallas legales en curso
Por otra parte, la estancia del músico en prisión no ha estado libre de escándalos. Diversos reportes señalaron que el rapero presuntamente consumió alcohol artesanal fabricado secretamente dentro de su celda y que realizó llamadas telefónicas tripartitas no autorizadas. A pesar de la gravedad de los señalamientos, sus representantes legales desmintieron rotundamente el uso de bebidas prohibidas y aclararon que las llamadas telefónicas involucraron estrictamente a asesores legales para revisar comunicados de prensa.
Finalmente, el equipo legal de Sean «Diddy» Combs no se da por vencido y mantiene una estrategia agresiva para anular la sentencia. Los abogados radicaron una apelación formal ante los tribunales para cuestionar el uso de la Ley Mann en este proceso penal. La defensa alega que las polémicas fiestas sexuales conocidas como «Freak-Offs» no entran en la categoría de los delitos regulados por dicha norma federal, un último recurso con el que buscan limpiar el nombre del rapero tras haber eludido previamente los cargos de tráfico sexual y extorsión.
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