La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró temporalmente una fábrica clandestina de embutidos ubicada en Monte Sinaí, al noroeste de Guayaquil, tras detectar condiciones que representaban un riesgo para la salud pública.
El establecimiento funcionaba con apariencia de vivienda y no contaba con permiso para elaborar alimentos. La intervención se originó luego de un proceso de trazabilidad relacionado con productos vendidos en la vía pública que habrían provocado problemas de salud en varios ciudadanos.
Arcsa detectó sangre, restos de carne y cucarachas
Durante la inspección, técnicos de Arcsa encontraron sangre, restos de carne y grasa en pisos, drenajes, equipos de cocción y utensilios. También identificaron cucarachas en las rejillas utilizadas para evacuar líquidos y aguas residuales.
Además, el inmueble presentaba poca ventilación, acumulación de suciedad y aberturas que facilitaban el ingreso de polvo. Las cámaras de refrigeración tenían corrosión avanzada y filtraciones de agua.

Alimentos eran manipulados en condiciones antihigiénicas
Los inspectores también evidenciaron el uso de desarmadores y cuchillos deteriorados durante la manipulación de los alimentos. Parte del personal trabajaba sin la indumentaria sanitaria adecuada, como mascarillas.
Arcsa señaló que varios condimentos carecían de etiquetado sanitario y permanecían directamente sobre el piso. El hielo utilizado durante los procesos de cocción se almacenaba en sacos de polipropileno sin las condiciones higiénicas necesarias.
Establecimiento fue clausurado temporalmente
Ante las irregularidades, Arcsa aplicó una clausura temporal para evitar posibles riesgos a los consumidores. La medida se sustentó en los artículos 130 y 146 de la Ley Orgánica de Salud, relacionados con la falta de permiso de funcionamiento y el incumplimiento de condiciones higiénico-sanitarias.
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