Las Fuerzas Armadas del Ecuador asestaron un nuevo golpe contra las estructuras que lucran con la extracción ilícita de recursos naturales. Durante una incursión estratégica en la provincia de Imbabura, el Ejército nacional desarticuló un importante campamento de minería ilegal.
La operación tuvo lugar en el sector conocido como Mina Vieja, dentro de la parroquia Merced de Buenos Aires, una zona históricamente asediada por grupos dedicados a esta actividad ilícita.

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Decomiso masivo en Merced de Buenos Aires
Los uniformados incautaron un cargamento masivo de 600 quintales de material aurífero, el cual se encontraba listo para su procesamiento y comercialización. Además del mineral, las autoridades confiscaron maquinaria pesada y herramientas técnicas esenciales para la excavación.
Entre los elementos decomisados destacan:
- Una bomba de agua de alta presión.
- Un rotomartillo industrial.
- Poleas y 100 metros de cable de acero.
- Diversos insumos logísticos utilizados para la perforación.
Por consiguiente, esta intervención neutraliza la capacidad operativa de las bandas que operan en la zona, frenando el daño ambiental y la economía subterránea que alimenta la inseguridad en la región.

Compromiso con la soberanía y el ambiente
Debido a la complejidad del terreno en Mina Vieja, el Ejército ecuatoriano desplegó unidades especializadas para asegurar el perímetro y evitar posibles enfrentamientos. Por otro lado, las Fuerzas Armadas enfatizaron que estas operaciones forman parte de un plan nacional para erradicar la minería ilegal, actividad que suele estar vinculada a otros delitos como el tráfico de armas y la explotación laboral.
Finalmente, el material incautado pasó a manos de las autoridades competentes para el proceso legal correspondiente. De esta manera, el Estado reafirma su compromiso de proteger los recursos estratégicos y garantizar el orden público en los sectores más vulnerables de la Sierra Norte.
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