Ecuador participó oficialmente por primera vez en la evaluación internacional, que midió a más de 9.100 estudiantes de 15 años y servirá como base para nuevas acciones educativas.
Ecuador se incorporó oficialmente por primera vez al Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA) en 2025, junto con otros 90 países. La evaluación, impulsada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), permite medir las fortalezas y desafíos del sistema educativo ecuatoriano con estándares internacionales.
PISA 2025 evaluó a 9.128 estudiantes de 15 años pertenecientes a 266 instituciones educativas de zonas urbanas y rurales. La muestra representa el 3,02 % de los alumnos de esa edad matriculados en el país. A diferencia del piloto PISA-D realizado en 2017, ambos ejercicios no son comparables por sus diferencias metodológicas y de enfoque.
Entre las fortalezas identificadas constan la resiliencia, capacidad de adaptación, perseverancia y disposición de los estudiantes para aprender y pedir ayuda frente a dificultades académicas. El informe también resalta la importancia del acompañamiento de las familias y del entorno educativo en el desarrollo de los aprendizajes.
Los resultados se traducirán en cambios dentro de las aulas
A partir de los desafíos detectados, el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura trabaja en la aplicación de un nuevo Currículo Nacional por competencias. Actualmente se encuentra en fase de pilotaje en instituciones de la Zona 6 y está prevista su implementación en Sierra y Amazonía para el periodo 2027-2028.
La estrategia también contempla mayor inversión en programas de lectura, especialmente en zonas rurales, y medidas para regular el uso de celulares y dispositivos similares dentro de las instituciones educativas. La ministra Gilda Alcívar señaló que los resultados servirán para tomar decisiones basadas en evidencia, con metas medibles y seguimiento permanente.











