El régimen norcoreano disparó proyectiles de corto alcance desde Pyongyang, mientras la hermana de Kim celebró el recorte de los ejercicios militares entre EE.UU. y Corea del Sur como un «castigo merecido».
Corea del Norte disparó este jueves 20 de agosto una decena de misiles balísticos de corto alcance desde la zona de Pyongyang, informó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur, horas después de que Donald Trump anunciara que se reunirá este año con Kim Jong-un.
El anuncio que lo precedió
Trump había dicho el miércoles en la Casa Blanca que se encontrará con Kim para reactivar el vínculo que, según él, forjó durante su primer mandato. El mandatario hizo además una evaluación inusual sobre el arsenal norcoreano: aseguró que Pyongyang cuenta con 57 armas nucleares «muy potentes»; el ministro de Defensa surcoreano elevó luego esa cifra a entre 80 y 120.
«Un desastre merecido»
Tras los lanzamientos, Kim Yo Jong, hermana del líder norcoreano, calificó de «desastre merecido» la decisión de Trump de recortar los ejercicios militares conjuntos con Seúl, y acusó a las autoridades surcoreanas de seguir «ciegamente a su amo». Sin embargo, aclaró que desconocía cualquier comunicación previa entre Trump y su hermano, aunque aseguró que la relación entre ambos sigue siendo «excelente».
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Maniobras recortadas y aliados alarmados
Las fuerzas armadas surcoreanas confirmaron que las maniobras conjuntas con Washington terminarán este viernes, y no el 27 de agosto como estaba previsto. El giro repentino de Trump hacia Kim, en medio del estancamiento de la guerra con Irán, generó especulaciones sobre una posible búsqueda de un triunfo diplomático.











