Estados Unidos anunció este jueves 20 de agosto una nueva tanda de sanciones contra Cuba, dirigidas contra nueve entidades, entre ellas el Ministerio de la Construcción y organismos de los sectores minero y metalúrgico, que según Washington «apoyan el aparato represivo del régimen».
La respuesta de La Habana
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, respondió en X que el secretario de Estado, Marco Rubio, «continúa castigando a empresas cubanas» con el propósito de afectar la economía e impedir que el Gobierno «garantice los servicios básicos a la población».
Otro blanco: el Instituto de Amistad con los Pueblos
Rubio también anunció sanciones contra dirigentes del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), al que acusa de financiar una red en EE.UU. «destinada a identificar, reclutar y radicalizar elementos subversivos» bajo el pretexto de intercambios culturales, incluyendo un intento reciente de aprovechar el centenario de Fidel Castro.
Un bloqueo que ya agrava la crisis energética
Desde enero, Estados Unidos mantiene un bloqueo petrolero de facto sobre la isla de 9,4 millones de habitantes, lo que ha intensificado los cortes de electricidad. Rubio, de origen cubano, es considerado el principal artífice de la política de «máxima presión» de la administración Trump hacia Cuba.











