Estados Unidos alista una nueva ofensiva comercial de alcance global. El representante para el Comercio (USTR), Jamieson Greer, anticipó este martes 21 de julio en una entrevista con CNBC que Washington anunciará nuevos aranceles a unos 60 países en los próximos días, como resultado de una serie de investigaciones sobre prácticas comerciales vinculadas al trabajo forzoso.
El argumento de Washington
«Estados Unidos tiene leyes que prohíben el comercio de bienes producidos con trabajo forzoso. «Otros países, la mayoría, no tienen una ley, y los que sí la tienen realmente no la aplican», declaró Greer a la cadena estadounidense. «Esperamos ver algunas acciones pronto», añadió. Las conclusiones de las investigaciones se conocerían esta misma semana.
Dos tasas distintas según el caso
A principios de junio, el USTR ya había propuesto aranceles del 12,5% a unos 45 países que, según sus servicios, no imponen ninguna prohibición a la importación de bienes producidos con trabajo forzado. Para las economías que sí cuentan con ese tipo de prohibiciones, pero cuya aplicación Washington considera insuficiente, la administración Trump plantea una tasa reducida del 10%.
En ese segundo grupo figuran socios de peso como Canadá, la Unión Europea, Indonesia, México y Pakistán, además del Reino Unido, cuya prohibición se considera parcial.
El trasfondo: un fallo de la Corte Suprema
Estos nuevos aranceles buscan reemplazar los recargos temporales del 10% que Trump instauró tras un revés judicial. A fines de febrero, la Corte Suprema anuló buena parte de los aranceles impuestos por el mandatario, al considerar que había hecho una lectura anticonstitucional del texto legal usado para justificarlos. La decisión no afectó los aranceles sectoriales que apuntan al sector automotor, el acero, el aluminio o el cobre.
Ante ese escenario, Trump recurrió a otra norma que solo le permitía aplicar recargos durante un máximo de 150 días. En paralelo, el USTR lanzó estas investigaciones que, en teoría, le permitirían establecer los impuestos de forma duradera.
Brasil y Canadá, los primeros golpeados
El anuncio llega tras una semana de medidas comerciales agresivas. El jueves pasado, Brasil fue sancionado con un 25% sobre una serie de productos, por políticas que según Washington redujeron el acceso a uno de sus principales mercados de exportación. Y el lunes, Canadá recibió un recargo adicional del 50%, que entrará en vigor dentro de un mes, «en respuesta al trato discriminatorio hacia los productos estadounidenses».











