La mañana de este lunes 23 de marzo de 2026 se tiñó de luto en el sur de Colombia. Un avión tipo Hércules, perteneciente a la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), sufrió un grave accidente minutos después de despegar desde el aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo.
La aeronave, que cumplía una misión de relevo de tropas, cayó en el sector de Tagua mientras intentaba cubrir la ruta hacia Bogotá.

También puedes leer: Cayó red de medicinas ilegales liderada presuntamente por concejal de Vinces
Incidencias del siniestro en Tagua
De acuerdo con los reportes preliminares, el gigante de la aviación militar transportaba a dos pelotones del Ejército Nacional. Aunque las autoridades aún no confirman la cifra exacta de pasajeros, fuentes oficiales estiman que a bordo viajaban entre 80 y 120 uniformados.
Por consiguiente, el impacto generó una emergencia de grandes proporciones que moviliza a todos los cuerpos de socorro de la región. El Coronel Zambrano, comandante de la Policía del Putumayo, ratificó el siniestro y señaló que los equipos de rescate ya evacúan a los heridos hacia los puestos de salud más cercanos. «La aeronave se precipitó a tierra poco después del despegue; estamos priorizando la vida de los sobrevivientes«, afirmó el oficial.
Comunidad y autoridades en labores de rescate
Debido a la magnitud del choque, videos difundidos en redes sociales muestran una densa columna de humo gris que emana de los restos del avión esparcidos por la zona selvática. En un acto de solidaridad, los habitantes de las comunidades aledañas llegaron al sitio del impacto para colaborar con los soldados en la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Asimismo, la Fuerza Aérea activó los protocolos de investigación para determinar las causas técnicas o humanas que provocaron la caída del Hércules. Mientras tanto, el flujo de información se mantiene en desarrollo, dado que el acceso a la zona de Tagua presenta dificultades geográficas.

Un golpe al corazón del Ejército
En consecuencia, este accidente representa uno de los golpes logísticos más duros para las Fuerzas Militares en los últimos años, considerando la cantidad de personal que se encontraba en pleno proceso de relevo. Finalmente, el país permanece atento a los listados oficiales de tripulantes y al estado de salud de los militares trasladados a centros médicos, mientras las autoridades aseguran el área del siniestro para evitar nuevas explosiones por el combustible derramado.
–












