Una devastadora cadena de tormentas eléctricas supercelulares mantiene en vilo al centro de Estados Unidos. Tras varios días de clima severo, el temporal alcanzó su punto más crítico el lunes por la tarde, generando tornados de gran intensidad, granizo del tamaño de un huevo e inundaciones repentinas en estados como Kansas y Nebraska. La gravedad de la situación obligó a las autoridades a emitir alertas de emergencia poco comunes ante el avance de la destrucción.
Por consiguiente, el Centro de Predicción de Tormentas activó un riesgo de nivel 4 sobre 5 desde el centro de Kansas hasta Misuri. Este nivel de amenaza extrema es tan inusual que los meteorólogos solo lo declaran unos 14 días al año, lo que demuestra la magnitud del fenómeno meteorológico actual.

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El paso de los tornados
Durante el domingo y el lunes, varios tornados tocaron tierra y barrieron zonas agrícolas y residenciales. Uno de los eventos más impactantes ocurrió en la localidad de St. Libory, Nebraska, donde un tornado de categoría EF3 con vientos de 257 km/h colapsó múltiples viviendas. En este lugar, los equipos de emergencia lograron rescatar con vida a dos personas y a su perro, quienes permanecían atrapados en el sótano de una casa destruida.
Afortunadamente, los directores de Gestión de Emergencias de los condados afectados informaron que, hasta el momento, el temporal no registra víctimas mortales ni heridos de gravedad. Asimismo, en el condado de Richardson, un tornado con forma de «tubo de estufa» causó daños materiales en granjas, pero con impactos limitados.

De tornados a vientos huracanados
A medida que avanzaban las horas, las supercélulas individuales comenzaron a fusionarse. Actualmente, este sistema se ha transformado en una imponente línea de tormentas que avanza hacia el este. Aunque la probabilidad de tornados grandes ha disminuido levemente, la principal amenaza ahora se concentra en vientos dañinos con ráfagas de hasta 120 km/h y lluvias torrenciales.
Debido a la cantidad de agua caída, el riesgo de inundaciones repentinas escaló a un nivel 3 de 4 en sectores como Kansas City. Además, los expertos advierten que este patrón climático genera un peligro colateral: un alto riesgo de incendios forestales desde Nuevo México hasta el oeste de Texas debido a los fuertes vientos secos en esa región.
¿Qué revela el pronóstico para las próximas horas?
El temporal continuará su desplazamiento durante el martes hacia el valle del río Misuri y el valle medio del Misisipi. Sin embargo, los meteorólogos prevén que la intensidad del sistema disminuirá gradualmente.
A pesar de esta mejoría, un extenso territorio que va desde el norte de Texas hasta Michigan permanece bajo un riesgo de nivel 2 sobre 5. Las autoridades recomiendan a la población mantenerse alerta, ya que las tormentas remanentes de la mañana y las nuevas células de la tarde podrían descargar más granizo y vientos destructivos.
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