La ONU advirtió una crisis sin precedentes para los marineros de tripulaciones varadas en el golfo Pérsico por la guerra entre Estados Unidos e Irán. Cientos de embarcaciones comerciales quedaron atrapadas en la región luego de que el conflicto interrumpiera el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20% del petróleo mundial.
Los marinos afectados llevan semanas sin poder abandonar sus barcos, sin acceso regular a suministros básicos y sin certeza sobre cuándo podrán retomar sus rutas. Organizaciones de bienestar marítimo denunciaron que la situación está generando una crisis humanitaria silenciosa que afecta a miles de trabajadores de distintas nacionalidades.
La situación comenzó a mejorar parcialmente tras la pausa en los operativos militares estadounidenses, pero la falta de un acuerdo de paz definitivo mantiene en vilo tanto a los marineros como a las navieras que gestionan el transporte de crudo y mercancías en la región.











