Una gigantesca explosión de gas sacudió el norte de China y provocó una de las peores tragedias industriales de las últimas décadas. Medios estatales confirmaron el fallecimiento de al menos 90 mineros tras el estallido. El desastre ocurrió en el yacimiento de carbón de Liushenyu, ubicado en la provincia de Shanxi. Por consiguiente, el incidente ya califica como la mayor catástrofe minera registrada en el gigante asiático desde el año 2009.
En el momento de la detonación, ocurrida el viernes a las 19:29 hora local, unos 247 obreros desempeñaban sus labores bajo tierra. Aunque las brigadas de auxilio lograron rescatar a la mayoría de los trabajadores durante la mañana de este sábado, la cifra de víctimas mortales escaló drásticamente a medida que los rescatistas despejaban los túneles obstruidos.
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Intensa búsqueda y sobrevivientes en shock
Actualmente, un contingente de 345 paramédicos y bomberos lidera la búsqueda de nueve mineros que todavía permanecen desaparecidos en las profundidades de la mina. De igual manera, las autoridades sanitarias hospitalizaron a más de 120 personas afectadas por la inhalación de gases altamente tóxicos, quienes reciben oxigenoterapia hiperbárica y atención psicológica especializada.
A través de las pantallas de la televisión estatal china, un sobreviviente llamado Wang Yong relató los momentos de terror que vivió en el frente de trabajo. «Comencé a percibir humo sin haber escuchado ningún ruido antes. Olí algo parecido al azufre y avisé a mis compañeros para correr hacia la salida, pero vi a mucha gente ahogándose y me desmayé«, confesó el trabajador, quien logró despertar una hora después para escapar del yacimiento junto a otros compañeros.
Negligencia en una mina china catalogada de alto riesgo
A pesar de que el gobierno aún no detalla la causa exacta del estallido, informes previos revelan que los niveles de monóxido de carbono superaron todos los límites permitidos. Además, la mina de Liushenyu —propiedad de la firma Shanxi Tongzhou Group— figuraba desde 2024 en la lista nacional de yacimientos propensos a desastres debido a su alta concentración de gases inflamables. Como consecuencia de estas omisiones, la policía local detuvo al menos a un directivo de la empresa operadora.
Ante la magnitud del desastre, el presidente chino, Xi Jinping, ordenó una investigación exhaustiva y exigió castigos rigurosos para los responsables. Asimismo, el mandatario instó a todas las provincias a extremar las medidas de vigilancia laboral para frenar estos accidentes catastróficos. Paralelamente, mandatarios internacionales como Vladímir Putin enviaron telegramas oficiales de condolencias al gobierno de Pekín.
El lado oscuro de la principal fuente de energía china
La provincia de Shanxi representa el verdadero corazón del carbón en el país asiático, concentrando el 40 % de la superficie minera nacional. De hecho, sus trabajadores extrajeron 1.300 millones de toneladas de carbón durante 2025, aportando casi un tercio de la energía de toda la nación.
Sin embargo, los sindicatos internacionales denuncian con frecuencia que los protocolos de seguridad suelen ser extremadamente laxos y las regulaciones vagas en la región. Aunque las estadísticas oficiales registran un descenso del 53 % en la mortalidad minera durante el último lustro, desastres como el derrumbe en Mongolia Interior en 2023 —que cobró 53 vidas— evidencian que el gigante asiático prioriza el consumo masivo de energía por encima de la seguridad de sus obreros.
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