El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó este miércoles en Beijing para sostener conversaciones de alto nivel con el presidente chino Xi Jinping, en lo que analistas ya califican como uno de los encuentros geopolíticos más significativos de la última década.
A bordo del Air Force One viajó la delegación empresarial más poderosa que haya acompañado a un presidente estadounidense en visita de Estado:
Más de 17 directores ejecutivos de las empresas más influyentes del mundo en tecnología, finanzas, aviación y cadenas de suministro globales. El valor de mercado combinado de las compañías representadas supera los 10 billones de dólares.
Las imágenes del aterrizaje mostraron a Elon Musk caminando detrás de Trump al bajar del avión presidencial, junto a Eric Trump y Jensen Huang, presidente de Nvidia, quien se incorporó a la delegación durante la escala técnica en Alaska como una adición de último momento.
La lista completa de CEOs que viajaron con Trump

La delegación empresarial incluye a los máximos ejecutivos de:
- Tim Cook (Apple)
- Elon Musk (Tesla/SpaceX)
- Jensen Huang (Nvidia)
- Larry Fink (BlackRock)
- Stephen Schwarzman (Blackstone)
- David Solomon (Goldman Sachs)
- Jane Fraser (Citigroup)
- Kelly Ortberg (Boeing)
- Cristiano Amon (Qualcomm)
- Sanjay Mehrotra (Micron)
- Larry Culp (GE Aerospace)
- Brian Sikes (Cargill)
- Ryan McInerney (Visa)
- Michael Miebach (Mastercard)
- Chuck Robbins (Cisco)
- Jacob Thaysen (Illumina)
- Jim Anderson (Coherent)
- Dina Powell McCormick (Meta)
Trump aclaró en su red social Truth Social que viajan también «muchos otros» ejecutivos que no fueron identificados públicamente, y desmintió a CNBC por reportar que Jensen Huang no había sido invitado.
¿Por qué esta cumbre es histórica?
Trump llega a Beijing para negociar sobre Taiwán, el comercio y una relación bilateral cada vez más marcada por tensiones militares y rivalidad económica. La visita ocurre además en un momento delicado: un alto el fuego entre EE.UU. e Irán enfrenta presiones crecientes tras recientes intercambios militares en el estrecho de Ormuz.
En una sola delegación confluyen las principales empresas de inteligencia artificial y semiconductores del planeta, las casas financieras más poderosas de Estados Unidos y actores centrales en aviación, energía y cadenas de suministro globales. Todo esto después de años de guerra comercial, sanciones tecnológicas, restricciones a chips y tensiones por Taiwán.
La Casa Blanca también anunció conversaciones sobre inteligencia artificial, ciberseguridad y el programa nuclear chino, áreas en las que los funcionarios reconocen profunda desconfianza y avances limitados.
La agenda económica y lo que está en juego
Trump señaló que su primer pedido a Xi será que China se «abra» para que estos empresarios puedan trabajar en ese mercado. En el frente económico, la administración se enfoca en acuerdos comerciales más específicos, incluyendo una propuesta de «Mesa de Comercio» EE.UU.-China que inicialmente cubriría intercambios en sectores como agricultura y aeronáutica.
Cada CEO presente tiene algo concreto que buscar en Beijing: licencias para chips, acceso a manufactura, acuerdos en cadenas de suministro o entrada a mercados financieros.
Se espera también la posible extensión de acuerdos vinculados a exportaciones de tierras raras y compras chinas adicionales de productos agrícolas y aeronaves estadounidenses.
Esta es la primera visita de Estado de Trump a China desde 2017, y su segundo encuentro cara a cara con Xi en este segundo mandato, tras la cumbre de Busan, Corea del Sur, en octubre de 2025.
Si de esta reunión emergen acuerdos en chips de inteligencia artificial, aviación, flujos de capital o apertura de mercados, este encuentro podría ser recordado como uno de los momentos geopolíticos más importantes de la década.











